TEMPORADA DE CAZA

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VEDADOS

En qué consiste
la VEDA ELECTORAL
VEDA
PUBLICITARIA Y VEDA GUBERNAMENTAL
En Argentina y
en Santa Fe
Analizaremos
brevemente la legislación provincial y nacional, y haremos unos comentarios
sobre la utilidad e insuficiencia de las regulaciones sobre veda electoral.
Santa Fe Ley provincial
12080
ARTÍCULO 3°.- LIMITACIÓN PROSELITISTA . Las campañas
electorales no podrán iniciarse antes de los treinta (30) días corridos de la
fecha fijada para el comicio, no pudiendo extenderse durante las cuarenta y
ocho (48) horas previas a la iniciación del acto comicial.-
Queda prohibida la publicidad proselitista de todo
tipo, fuera de dicho plazo.-
ARTÍCULO 6°.- PUBLICIDAD DE LOS ACTOS DE GOBIERNO .
Durante la campaña electoral, la publicidad de los actos de gobierno en
cualquiera de sus niveles y categorías, no podrá contener elementos que
promuevan la captación directa del sufragio a favor de ninguno de los
candidatos a cargos públicos electivos.-
Los funcionarios públicos que autoricen o consientan
la publicidad de actos de gobierno en violación a lo dispuesto en esta norma,
serán pasibles de multas de hasta pesos diez mil ($10.000), según lo disponga
la autoridad de aplicación.-
Queda prohibido durante quince (15) días anteriores a
la fecha fijada para el comicio, la realización de actos inaugurales de obras
públicas, el lanzamiento o promoción de planes, proyectos o programas de
alcance colectivo y en general, la realización de todo acto de gobierno que
pueda promover la captación directa del sufragio a favor de cualquiera de los
candidatos a cargos públicos electivos.-
Sin embargo, por
mandato de la misma ley provincial 12080, a estas elecciones las rige el Código
Electoral Nacional.
Artículo 3: “Para el caso de elecciones a cargos
públicos electivos que coincidan simultáneamente en el ámbito nacional,
provincial y/o municipal, serán exclusiva y excepcionalmente aplicables las
limitaciones temporales dispuestas en la legislación nacional que regula la
materia.”
Veamos entonces
la ley 19945, Código Nacional Electoral:
Artículo 64 ter. Publicidad en medios de comunicación.
Queda prohibida la emisión y publicación de avisos publicitarios en medios
televisivos, radiales y gráficos con el fin de promover la captación del
sufragio para candidatos a cargos públicos electivos antes de los veinticinco
(25) días previos a la fecha fijada para el comicio.
La prohibición comprenderá la propaganda paga de las
imágenes y de los nombres de los candidatos a cargos electivos nacionales,
ejecutivos y legislativos, en los medios masivos de comunicación (televisión,
radio e Internet), vía pública, medios gráficos, telefonía móvil y fija,
publicidad estática en espectáculos deportivos o de cualquier naturaleza, así
como también la publicidad alusiva a los partidos políticos y a sus acciones,
antes de los veinticinco (25) días previos a la fecha fijada para el comicio.
El juzgado federal con competencia electoral podrá disponer el cese automático
del aviso cursado cuando éste estuviese fuera de los tiempos y atribuciones
regulados por la ley.
Artículo 64 quater. Publicidad de los actos de
gobierno. Durante la campaña electoral, la publicidad de los actos de gobierno
no podrá contener elementos que promuevan; expresamente la captación del
sufragio a favor de ninguno de los candidatos a cargos públicos electivos
nacionales.
Queda prohibido durante los quince (15) días
anteriores a la fecha fijada para la celebración de las primarias, abiertas
simultáneas y obligatorias y la elección general, la realización de actos
inaugurales de obras públicas, el lanzamiento o promoción de planes, proyectos
o programas de alcance colectivo y, en general, la realización de todo acto de
gobierno que pueda promover la captación del sufragio a favor de cualquiera de
los candidatos a cargos públicos electivos nacionales.
La veda
electoral es una de esas ficciones que construimos desde el derecho, creyendo
que con ellas podemos modificar una realidad que nos tiene cercados.
La idea
primigenia era que 48 horas antes del inicio de la elección los votantes
tuviesen un poco de silencio para hacer introspección y decidir lo más
libremente posible.
La veda no nació
con las elecciones, sino en la segunda mitad del siglo XX, porque la veda se
explica en la reciente sociedad de medios masivos de comunicación, y en dos
preocupaciones:

·      
La
gente es débil y la saturación de mensajes mediáticos la hace actuar acorde a
ellos

·      
Los
más poderosos son los que más capacidad de saturación multimedia tienen

Como vemos,
dichas presunciones son paternalistas y fervorosas creyentes en el poder de los
medios.
Pero la
respuesta (la veda) también es ingenua e insuficiente: no podemos al mismo
tiempo creer que la ausencia de propagandas en diarios, radio y televisión
evitará la convicción artificial o la influencia de los poderosos.
Como pasa con todas
esas ficciones insuficientes, son admitidas por los grupos aparentemente
limitados, ya que saben que en la realidad no los perjudican.
Las mismas
razones explican las limitaciones para el inicio de la campaña en los medios de
comunicación (25 días antes ley 19945, 30 días en la 12080), la limitación en
la cantidad de minutos y la asignación estatal de espacios radiales y
televisivos.
En definitiva,
esas medidas perjudican a los partidos chicos, o nacientes, cuyo cupo es
inversamente proporcional a su necesidad de hacerse conocer, y por eso son
impulsadas por los legisladores que tienen mayoría en las Cámaras.
La veda no
afecta a las operaciones mediáticas que no usan la forma de publicidad, sino
que se disfrazan de notas de interés público, o de reporte de actividades de
gobierno.
Contra eso
intenta interponerse la ‘veda inaugurativa’: se prohíbe que en los últimos 15
días de campaña los gobiernos realicen actos de publicidad de gestión que puedan
incidir en la campaña.
Porque al mismo
tiempo que es deber republicano hacer conocer lo que hacen los gobiernos (lo
bueno pero también lo malo), es ilegítimo utilizar las obras que el gobierno
está obligado a hacer como si fueran dádivas estatales.
Sin embargo,
como siempre en estas leyes electorales, la redacción es confusa e inconcreta,
con lo cual parecería que el único impedido de inauguraciones o anuncios de
gestión es el Poder Ejecutivo, y siempre que ello pueda realmente incidir
electoralmente (captación directa de sufragio). Así se vuelve nuevamente una
norma inaplicable.
Legisladores,
oficinas judiciales, asociaciones vinculadas, empresas estatales, no estarían
impedidos de actuar exponiendo la gestión de un Ejecutivo que permanece en
silencio.
Párrafo aparte merece el uso de las cadenas nacionales o provinciales de radiodifusión, supuestamente reservadas para graves casos de emergencia (artículo 75, LSCA 26522), y que no deberían utilizarse ni siquiera indirectamente como herramientas proselitistas.
En definitiva,
si la intención real fuese impedir que la política intoxique la gestión de
gobierno, convirtiendo a la obra pública en un recurso publicitario, hay muchas
otras cosas para hacer: limitar las reelecciones, reforzar las estructuras
partidarias para que sean los partidos y no los gobernantes quienes sostienen
candidatos, establecer controles claros a los recursos que se utilizan en la
publicidad electoral, etc.
Mientras tanto,
a los ciudadanos nadie puede quitarnos nuestro gran compromiso: pensar,
reflexionar, y decidir libremente.